Texto
En la cultura tradicional otomí, el día no se concibe como una unidad medida por horas, sino a partir del movimiento del sol. El amanecer marca el inicio del trabajo; el mediodía se usa como una pausa para el alimento y el descanso; y el atardecer anuncia el regreso al hogar y la convivencia familiar. La noche, por su parte, es un tiempo de reposo, reflexión y, en ciertos contextos, de comunicación con lo sagrado a través de los sueños y los rituales.
Instrucciones: Escucha el audio para conocer la división del tiempo:
Ra mpaa: El día
Ra ngoo: la semana
Ra zäna: el mes
Ra kjeya: el año
Instrucciones: Observa la imagen para conocer más sobre el tema.

Nota: Como puedes notar, el aprender palabras básicas vinculadas con los 'números y las partes del día', puede ayudar a entender conceptos más complejos. A estas palabras las podemos llamar 'raíces', cuando se combinan, se forman significado más amplios. Otros casos similares son 'las partes del cuerpo', elementos naturales como 'el sol, la luna', entre otros. El otomí es una lengua que se apoya de sus elementos morfológicos (raíces) para formar conceptos una vez que se fusionan dos o tres raíces, por eso es tan importante aprender el vocabulario básico.